FUNCIONAMIENTO

Suelo Radiante
Funcionamiento del sistema

EN PERIODO CALEFACCIÓN
La impulsión de agua a baja temperatura (35-40ºC) a través de los circuitos de tuberías situados bajo el pavimento correspondiente y bajo la capa de mortero, cuyo espesor debe situarse entre los 3 y los 5 cm. La emisión de calor por parte del agua aporta el calor necesario para calefactar la vivienda.

Al distribuirse el calor desde el suelo, se consigue un gradiente de temperaturas ideal para el confort humano, manteniendo los pies calientes y la cabeza fresca.

Este gradiente de temperaturas favorece, además, el ahorro energético; ya que con los sistemas de calefacción convencionales el aire caliente tiende a situarse cerca del techo, cuando las mayores necesidades térmicas se sitúan en la parte inferior de las estancias. Así pues, calentando desde la superficie del suelo se cubren estas necesidades sin tener que calentar el aire situado en la parte superior de forma innecesaria y ahorrando energía.

EN PERIODO REFRESCAMIENTO
La misma instalación de suelo radiante para calefacción puede emplearse para refrescar el ambiente en las estaciones más cálidas, haciendo circular el agua a través de los circuitos de tuberías a una temperatura en torno a los 17ºC, que absorberá el exceso de calor de la estancia aportando una agradable sensación de frescor. Para llevar a cabo la climatización por suelo radiante/refrescante es necesario que el sistema se base en una bomba de calor geotérmica, bomba de calor convencional o en un sistema de caldera y enfriadora, ya que éstas aportarán calor en las épocas más frías y frío en las épocas más cálidas.

x
Este sitio web utiliza cookies. Si continúa navegando acepta expresamente la política de cookies de este sitio web.
Acepto Rechazo
Más información sobre nuestra política de cookies